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Artículo de opinión: “Luces y sombras en la reforma de la Atención Primaria” – Diario de Navarra - 21 marzo 2018

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LUCES Y SOMBRAS EN LA REFORMA DE LA ATENCIÓN PRIMARIA 
Manuel Mozota Núñez
Presidente de SEMG Navarra (Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia)

El Servicio Navarro de Salud ha preparado otra reforma de la Atención Primaria, después de un esfuerzo importante de aquellos que hemos intentado colaborar y dar nuestras opiniones para que Navarra tenga una sanidad acorde con sus características demográficas y socioeconómicas.

Esta reforma tiene algunos aspectos positivos (aumentar el número de ambulancias medicalizadas en el ámbito rural, dotar de coches adecuados para acudir prontamente a la urgencias vital, desestimar el cierre de puntos de Atención Continuada y la vuelta a las guardias localizadas), pero desgraciadamente ponen la coletilla final en esta legislatura por lo que siembra la incertidumbre de que cuando termine el periodo preelectoral empiecen los recortes en la zona rural.

La supresión de las guardias de 4 horas 40 minutos en la zona rural nos parece positivo, siendo sustituidas por las guardias de 17 horas, pero esto no puede ser a costa de que los médicos de atención continuada hagan las horas que no quieren hacer sus compañeros. Este sistema traerá importantes tensiones entre los miembros del equipo de Atención Primaria, por lo que se deben buscar otras formulas para que estos profesionales se integren como hacer reuniones de equipo o formación conjunta.

Compartimos que la Atención Continuada debe ser una parte esencial e indivisible de la Atención Primaria, garantizando que los pacientes tengan una continuidad asistencial. Sin duda, debe ser el eje del sistema sanitario, no sólo siendo la puerta de entrada si no también de salida, haciéndola más resolutiva.

No podemos aceptar que en el programa de crónicos y pluripatologicos sea otro médico que no sea el médico de Atención Primaria quien tenga la última decisión en otorgar la clasificación del paciente, este reconocimiento es positivo en la reforma aunque no establece el modo de ejecutarlo ni el modo para hacerlo. El médico de cabecera es el que mejor conoce al paciente y no olvidemos que la relación inquebrantable entre el médico y paciente es la piedra angular donde se construye la base del sistema sanitario. Su opinión no sólo debe ser valorada sino que tiene que ser decisoria cuando esté en confrontación con los médicos hospitalarios, porque nosotros tenemos más información sobre las circunstancias que rodean al paciente y su entorno.

Otra decisión polémica, incluida en este programa, es que el farmacéutico de área revise la prescripción realizada por el médico a su paciente. Esta importante colaboración debería darse únicamente si lo pide su médico, ya que son diferentes situaciones las que se dan en un despacho que en la consulta (donde valoramos al enfermo en su conjunto). Nosotros, los médicos generales y de familia, no queremos curar enfermedades si no enfermos; si ya es máxima la dificultad de instaurar un tratamiento, conociendo las múltiples patologías del paciente y de su entorno, vemos sumamente peligroso valorar la medicación instaurada sin realizar la anamnesis ni explorar al paciente.

Vemos positivo que algunos pacientes crónicos graves no tengan que seguir el circuito de urgencias y que pasen directamente a planta para que sean vistos por un geriatra o un internista; además, estos médicos conocen mejor al paciente con ingresos frecuentes. La extensión de la hospitalización a domicilio es otra de las cuestiones que apoyamos ya que los pacientes prefieren estar en sus casas, siempre que se pueda dar un servicio óptimo para su patología.

Otro problema al que no se le da solución con la reforma es la falta de médicos para realizar las sustituciones, que se acrecienta entre los pediatras y en las zonas rurales alejadas de las metrópolis. Es un problema que se acrecienta con los años, debido a que muchos médicos que terminan la especialidad van a trabajar a servicios de urgencias hospitalarios o se van a otras comunidades debido a la precariedad laboral que tenemos en Navarra si lo comparamos por ejemplo con Euskadi. Tenemos que hacer que la Atención Primaria en Navarra sea atractiva a los médicos sustitutos, mejorando las condiciones de trabajo, haciendo contratos estables y duraderos.

Desgraciadamente, un aspecto importante que echo en falta en la reforma es la manera de motivar a los profesionales; es importante lograr que vuelvan a tener ilusión, fomentando la formación y una mayor autonomía en la organización de su trabajo en la consulta y fuera de ella. ¡Necesitamos a unos profesionales motivados! Estos deben liderar el cambio en cada pueblo o en cada barrio, con un sentimiento de pertenencia a un sistema público universal, pero nunca olvidar ese vínculo sagrado que tiene el medico de cabecera con su paciente, que nos hace ganarnos la confianza de éstos y tener una credibilidad importante. Esta debe ser la base de la reforma sanitaria.

 

pdfArtículo DIARIO DE NAVARRA (21 marzo 2018)

 

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ORTIZ SANCHEZ FRANCISCO

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