Abordaje compartido de la depresión

Para las personas con un problema de salud mental, la Atención Primaria suele ser el primer punto de contacto con el sistema sanitario y, de hecho, la mayor parte de los pacientes con depresión son atendidos en este ámbito, a menudo sin la participación de otros niveles asistenciales. Sin embargo, para proporcionar una atención óptima a los problemas de salud mental, y en particular a la depresión, el médico de familia necesita poder trabajar estrechamente y colaborar con los servicios psiquiátricos de referencia.
Aunque la psiquiatría de enlace es un concepto tradicionalmente bien establecido, la evidencia científica que le da soporte es poco concluyente; el modelo está escasamente definido y a menudo no va más allá de la derivación, entendida como la simple transferencia de la responsabilidad asistencial de un nivel asistencial a otro, o la interconsulta y discusión conjunta de casos. En general, existe acuerdo en cuanto a que la mejora de la detección, el tratamiento y los resultados clínicos de la depresión requieren nuevos modelos asistenciales que integren la atención a la salud mental en la Atención Primaria, que se considera el ámbito asistencial más idóneo para el manejo de los problemas de salud mental más comunes, entre ellos la depresión.


A las organizaciones firmantes de este documento -científicas, sanitarias y sociales, sensibilizadas todas ellas con el control del tabaco en Españac nos preocupa no estar ayudando adecuadamente a una gran parte de la población de nuestro país en este tema, no estar siendo capaces de proporcionarles los recursos que la evidencia científica muestra que son útiles para evitar las consecuencias derivadas de la conducta de fumar y para conseguir resistirse a la presiones directas e indirectas de las diversas industrias transnacionales del tabaco. Nos preocupa estar fallando especialmente a aquellas personas pertenecientes a los segmen-tos de población más desfavorecidos, en los que una carencia relativa de diversos recursos (sociales, psico-afectivos o económicos) hace que tengan más problemas para afrontar adecuadamente este trastorno y que presenten prevalencias de consumo mucho más altas que el resto de la población, factor que contribuye -y contribuirá- a aumentar las desigualdades sociales en salud.
La gripe es la enfermedad inmunoprevenible más frecuente en los países desarrollados. Es una enfermedad infecciosa aguda de las vías respira-torias que puede afectar a personas de todas las edades y dar lugar a epidemias1. Actualmente cir-culan entre la población dos subtipos de virus A, el A(H1N1) y el A(H3N2), y dos linajes de virus de tipo B, B(Yamagata) y B(Victoria). El virus de tipo A ha sido responsable de todas las pandemias conocidas.